Los científicos dicen que estamos hechos de átomos, pero a mí un pajarito me contó que estamos hechos de historias (Eduardo Galeano, escritor uruguayo, 1940-2015)
Cuando os enfrentáis a la pregunta de producción textual, con el reloj en contra y el resto del examen a medio desarrollar, puede surgiros una duda: si no recuerdo ningún dato o argumento que respalde mi postura, ¿me lo invento? Es una tentación frecuente, por lo que prefiero hablar de ella con claridad. Antes de decidir, conviene distinguir dos cositas.
Inventar el razonamiento es legítimo. Las causas, las consecuencias, las comparaciones o los ejemplos hipotéticos ("Imaginemos que...") son ideas que construís vosotros y eso es justo lo que la pregunta os pide.
Inventar las pruebas ya es otra historia. Porcentajes, estudios o citas de expertos que no existen ("Según un informe de 2023 de la Universidad de Valencia, el 80% de los jóvenes...") suelen sonar huecos y, si alguien los cuestiona, restan credibilidad a todo el texto. Además, es exactamente lo que criticamos en la desinformación que circula cada día por vuestras redes.
La buena noticia es que toda esta inventiva no os hace falta. Un argumento sólido se sostiene con lógica y buena expresión, no con cifras. Podéis apoyaros en aquello que sí conocéis: una obra leída en clase, un hecho histórico que hayáis estudiado con el profe de Historia, una noticia de actualidad vista en el Telediario de la noche, un argumento de causa-efecto, la referencia a un filósofo o escritor que conozcáis de la clase de Filo o Literatura, una experiencia propia o un ejemplo real o que declaréis como imaginario. Y si queréis citar un dato, que sea uno del que estéis seguros.
Como siempre he recomendado, en un contexto académico como el de un examen, prefiero un texto con ideas bien encadenadas a otro cargado de datos dudosos. No necesitáis inventar para argumentar bien: necesitáis pensar mejor.
Cada día tomáis postura: en un grupo de mensajes, en un comentario, en una conversación sobre lo que os preocupa. Casi siempre lo hacéis deprisa y sin revisar. La pregunta de producción textual de la PAU os pide lo contrario: convertir vuestra opinión en un texto expositivo-argumentativo de entre 200 y 300 palabras, sobre un tema normalmente de interés social o cultural, que se sostenga con razones.
La clave, y lo que propone el currículo, es que no se trata de memorizar una plantilla, sino de saber actuar en una situación comunicativa real. Antes de escribir, conviene planificar: preguntarse quién leerá el texto, cuál es el propósito comunicativo y qué formato/recursos emplearéis. No es lo mismo convencer a un tribunal que responder a un comentario en redes, aunque el tema sea el mismo.
Por eso, trabajaremos la escritura como un proceso y no como un resultado inmediato. Planificaremos, redactaremos borradores y los rumiaremos para mejorarlos: elegir la palabra precisa en lugar de la primera que llega, cuidar la ortografía y la gramática y pulir el estilo para que el texto convenza más.
Estas destrezas no se quedan en el examen. Las usaréis en un trabajo universitario, en una carta de presentación o cuando tengáis que defender una idea ante otras personas. La PAU es solo la primera ocasión de demostrarlo.
Para preparar la cuestión de la producción textual, os podéis servir de los materiales en esta otra entrada del blog.
Durante las próximas semanas, nos adentraremos en la poesía de dos grandes autores de la Generación del 27: Pedro Salinas y Rafael Alberti. A través de los seis poemas seleccionados por las PAU exploraremos temas como el amor, la nostalgia, la identidad y el compromiso con la realidad histórica. Para ello, cada grupo preparará una exposición oral en la que analizará uno de sus poemas, abordando tanto su contenido como sus recursos expresivos y el contexto en el que fue escrito.
El objetivo de esta actividad no es solo comprender mejor la obra de estos poetas, sino también desarrollar vuestra capacidad de expresión oral, el análisis literario y la creatividad. Vuestra interpretación, con la ayuda del libro de texto y del ejemplar que gastamos de la editorial Micomicona, será la protagonista.
Cuando finalicen las exposiciones, comentaremos quiénes forman la Generación del 27, cuál es su origen y trayectoria poética, cuáles son sus temas, rasgos, etc. Y pasaremos a compartir, mediante la lectura de cada una de las seis composiciones, los significados que se ocultan tras los versos.
Porque la poesía cobra vida cuando se declama en voz alta.
BIBLIOGRAFÍA QUE PODÉIS CONSULTAR
La antología de la Generación del 27 de la editorial Micomicona. Sobre todo:
Datos esenciales de la generación: páginas 32-42.
Datos sobre Pedro Salinas: páginas 50-56.
Poemas de Pedro Salinas:
Navacerrada, abril: páginas 94-101.
Para vivir no quiero: páginas 102-110.
Perdóname por ir así buscándote: páginas 111-120.
Datos sobre Rafael Alberti: páginas 57-60.
Poemas de Rafael Alberti:
El mar, la mar: páginas 121-126.
Galope: páginas 127-131.
La paloma: páginas 132-137.
El libro de texto de la editorial Sansy. Sobre todo:
El contexto sociopolítico: páginas 272-273.
Información sobre las vanguardias, que tanto influyeron en la generación: páginas 276-279.
Más información general sobre el grupo poético del 27: páginas 279-283.
Más información sobre Pedro Salinas: páginas 284-286.
Más información sobre Rafael Alberti: páginas 295-298.
El documental que tenéis al final de esta entrada del blog.
Los tres vídeos de la generación, Salinas y Alberti que encontraréis al final de la entrada.
RECOMENDACIÓN PARA LA LECTURA DE LOS POEMAS
Para captar el sentido de los poemas, te aconsejo que sigas estas instrucciones:
Lee el poema de un tirón, sin consultar las notas a pie de página.
Lee después las cuestiones planteadas para cada uno de los poemas.
Intenta desentrañar por tu cuenta el sentido de la composición.
Realiza nuevas lecturas del poema, ahora con la ayuda de las notas a pie de página y la información que tienes sobre la generación y cada autor.
FECHAS DE LAS EXPOSICIONES
2ºA: 14 de octubre (Pedro Salinas) y 19 de octubre (Rafael Alberti).
2º B: 14 de octubre (Pedro Salinas) y 16 de octubre (Rafael Alberti).
2º C: 14 de octubre (Pedro Salinas) y 15 de octubre (Rafael Alberti).
ORIENTACIONES PARA LA EXPOSICIÓN Y LA PRESENTACIÓN DIGITAL
¿Cuántas palabras lees, escribes o escuchas al día? WhatsApp, stories, comentarios, apuntes... Sin darte cuenta, vives conectado a través del lenguaje. Este trimestre, y el resto del curso, vamos a mirarlo con lupa.
Dada la importancia para la PAU, aprenderás a resumir para no ahogarte en el mar de información que te llega cada día. También a detectar la modalización, ese toque subjetivo con el que un titular, un influencer o un artículo intentan convencerte sin que lo notes. Conocer sus trucos te hará más difícil de manipular y más eficaz cuando tengas que argumentar tú en las producciones textuales que elaboraremos a lo largo del curso.
Conectaremos, asimismo, con otras voces. Las lenguas de España y del mundo, el valenciano y el castellano incluidos, dejarán de ser una lista de datos para convertirse en una forma de entender a quienes te rodean. Y viajaremos seis siglos atrás con Jorge Manrique, cuyas Coplas hablan de algo que sigue inquietándonos: el paso del tiempo y lo que dejamos a las personas que queremos. A través de una entrevista al cantante Pau Donés, procuraremos relacionar el contenido del poema con la realidad actual. En la tertulia comprobarás que un poema medieval tiene más que decirte de lo que imaginas.
¿Y eso de que "los jóvenes no leen"? Lo debatiremos con argumentos a partir de una charla TED y tú tendrás la última palabra.
Porque las palabras no sirven solo para aprobar: sirven para entender, discrepar y hacerse oír.
En la S.A. número 1: Palabras que conectan, podrás consultar la estructura de este trimestre y los porcentajes asociados a las competencias específicas que trabajaremos estas próximas semanas.
¿Cuántas veces habéis pensado que resumir "solo sirve para el examen"? Pues no. Es lo que hacéis cuando le contáis a alguien de qué va una serie sin destriparle el argumento o cuando en un futuro trabajo tengáis que informar a alguien en tres líneas de algo que a vosotros os ha llevado horas entender. Resumir bien es separar lo importante de lo accesorio y comunicarlo con precisión. Y eso vale para un artículo de opinión, para un informe de trabajo o para el chat de un grupo de amigos.
Por eso, lo trabajamos con un enfoque competencial: no memorizamos pasos para resumir, sino que aprendemos a aplicar esta destreza cuando la necesitemos, con textos distintos.
Pero antes de resumir, hay que leer bien: identificar sentido global, estructura, información relevante e intención del autor.
En estas primeras sesiones de clase trabajaremos tres aspectos: comprender el texto antes de resumirlo, redactar con coherencia y registro adecuado (nunca copiar frases sueltas) y cuidar la forma, con precisión léxica y corrección.
La pregunta clave es: si tuvierais que explicarle esto a alguien en 30 segundos, ¿qué le diríais? Ahí empieza todo resumen.
Así que no aprendemos a resumir para aprobar un tema (que también); aprendemos a resumir porque es una herramienta de pensamiento que os va a servir dentro y fuera del instituto.
En esta otra entrada del blog tenéis distintas presentaciones con consejos para mejorar vuestros resúmenes.
Empezamos esta optativa profundizando en un objeto de estudio distinto al que habéis trabajado hasta ahora: el teatro, que se lee, pero también se ve y se escucha. Por eso, en esta materia hablaremos de obras de lectura, de obras que se ven en montajes o adaptaciones y se viven como espectadores desde la butaca.
Nos moveremos entre dos posibilidades de acercamiento a los textos. Una es guiada: leeremos y veremos juntos en clase obras organizadas en torno a cuatro ejes (el yo, los otros, el mundo y el metateatro), comparándolas entre épocas y con otras formas artísticas, desde el cine hasta la ficción digital. La otra es autónoma: iréis construyendo, con lo aprendido en las obras guiadas, vuestro propio criterio como espectadores y lectores de teatro.
También escribiréis fragmentos dramáticos. No solo se trata de interpretar textos ajenos, sino de probar el oficio de crearlos (y, por qué no, representarlos).
Y entrará en juego una pregunta que atraviesa toda la materia: qué obras forman parte del canon y cuáles han quedado fuera, muchas veces obras escritas por mujeres o por autores no occidentales. Discutir esto es parte del trabajo del curso, no una nota al margen.
Así que este año no solo leeréis teatro: iréis a verlo, lo comentaréis con otros y, en algún momento, os tocará escribirlo.
¡Que comience el espectáculo!
En este PREZI podréis consultar la información esencial del curso.
En estas primeras sesiones de clase vamos a abordar la primera cuestión del bloque I: el resumen. ¿Qué conviene hacer antes de ponerse a escribir un resumen de unas 8 líneas que sintetice lo esencial del texto expositivo-argumentativo?
Recordad que para casa solo hay que realizar las tareas previas (puntos 1-3) sobre el texto que os he entregado. El resto de tareas previas, incluyendo el primer resumen del curso, las haremos en clase la próxima semana.