En la PAU, la morfología verbal es un contenido clave que exige precisión y método. Para afrontarla con seguridad, es fundamental aprender a segmentar las formas verbales, identificando correctamente raíz, vocal temática y morfemas de tiempo, modo, aspecto, número y persona, y valorando si en su formación intervienen prefijos o sufijos. También deberéis distinguir los tiempos y los modos verbales (indicativo, subjuntivo e imperativo), comprendiendo no solo su forma, sino también su valor básico.
A través de todas estas situaciones de aprendizaje que se relacionan con el bloque II de la prueba del examen, se pretende estimular la reflexión metalingüística para que los estudiantes puedan pensar y hablar sobre la lengua de manera que ese conocimiento revierta en una mejora de las producciones propias y en una mejor comprensión e interpretación crítica de las producciones ajenas. También se pretende construir de manera progresiva un conocimiento explícito sobre cómo funciona el sistema lingüístico a partir de la unidad mínima de la sintaxis y máxima de la morfología: la palabra.
No hay comentarios:
Publicar un comentario